lunes, 28 de julio de 2014

Segunda entrada, 28 de julio 2014

Te extraño mi vida. He soñado mucho contigo y pensado más en el momento en que podamos estar nuevamente juntos. Me pregunto cómo serás ahora, inquieta, graciosa, juguetona o parlanchina. Creo que todo junto y más.

Soñé que llegaba a tu casa en Durango, que saludaba a tu tata y que tu mamá me presentaba al que yo supongo es su nuevo novio. Me sentaba un rato a platicar con tu tata y terminábamos abrazándonos. En realidad es una persona que estimo mucho y que me duele un tanto que no sea objetivo en esta situación.

En mi sueño entraba a la casa y ahí estaba un brincolín, un poco más grande que el que tenías en casa cuando vivíamos juntos. Bajabas y me veías, te preguntaba "sabes quién soy?" Y con esa voz que recuerdo me decías "sí, Papá" y me abrazabas.

Me desperté llorando porque no me dejan estar contigo. Porque me niegan el derecho de poder jugar contigo, de pasar esas tardes en el parque tú llendo de arriba para abajo y jugando con una pelota y un aro. Aventabas la pelota y metías canasta, siempre metías canasta. Te volteabas y corrías por todos lados con los brazos en alto gritando "yo gané! Yo gané!" Y gritábamos como locos tu triunfo.

Todos los días rezo por tí mi amor, todos los días me despierto pensando en tí y rogando a dios que seas la niña sana y fuerte que yo tenía en mis brazos. Todos los días le rezo a dios que tu mamá comprenda que lo que pasó entre nosotros como pareja no tienen nada qué ver con el que yo esté contigo.

No puedo dejar que pase un día más sin verte. Me rehuso a pensar en no ser parte de tu vida. Eres hermosa mi amor, físicamente te pareces mucho a tu mamá a quien yo veía como la mujer más hermosa de este mundo, la quería muchísimo y de mi amor por ella naciste tú.

Lo que pasó entre tu mamá y yo te lo voy a contar más adelante. Sigue siendo difícil para mí superarlo pero es más difícil vivir sin tí.

Te adoro mi Inna preciosa.

Papá.


No hay comentarios:

Publicar un comentario