Mi Romina Hermosa:
Este fin de semana fui a Monterrey a buscarte. En tu cumpleaños te mandé unos juguetes a casa de tus abuelos en Durango pero no los quisieron recibir, rechazaron los regalos que te mandé. Una vez que los recuperé los mandé a Monterrey para que te los dieran. Tampoco los quisieron recibir.
Fui a buscarte para poder verte y saber de tí ya que no puedo comunicarme con tu mamá. No me contesta las llamadas en el celular que le compré a tu mamá para estar en contacto contigo, supongo que habrá cambiado el número. No me contestan en la casa de Monterrey y en la de Durango tus abuelos me prohibieron llamar. Me bloqueó de Facebook y de Twitter y no me contesta los mensajes de Whatsapp o de Skype.
Me abrió tu tía. Se mostró sorprendida de verme pero más me asombré yo de que no quisiera decirme dónde estabas.Siempre fue muy amable y la recuerdo con mucho cariño. Tampoco me quiso recibir los juguetes de nueva cuenta. Los tengo guardados en León esperando poder dártelos en persona.
Mi vida, no sé de tí. Rezo por que estés bien porque es el amor que te rodea y que te mando el que quiera protegerte de todo mal.
¿Qué pasó? No lo sé. No sé por qué tu mamá actúa de esta manera porque me castiga con lo que más quiero en este mundo y eres tú mi amor. No saber de tí me hace sufrir mucho y solamente deseo que estés bien y contenta. Así debe ser, siempre recuerdo tu sonrisa y eso es lo que me hace querer estar contigo siempre.
Muchas veces he imaginado que nos vamos de viaje, a Disney. Que vamos tú y yo y que nos reímos y divertimos hasta que nos duele la panza. No dejo ese sueño. Sé que alguna vez se hará realidad. Así es como tiene que ser.
Ya me cansé de esperar a que tu mamá reaccione y deje los malos pensamientos que no la dejan dejarme verte. Solamente pido que no se deje influenciar por otras personas ajenas a tí y a mí y que se dé cuenta de cuánto quiero ser parte de tu vida también. He sido muy paciente y he bajado las manos porque solo pienso en tu bien mi amor y que no sufras ni te haga falta nada.
Te adoro mi bebé. Ya quiero abrazarte y que me des los mejores besos en la nariz del mundo!
Te adoro mi Inna preciosa.
Papá.